Otoño y Ayurveda

Los paseos salpicados de hojas en tonos rojizo y amarillo son la señal inequívoca de que empieza el otoño, estación regida por Vata, uno de los 3 doshas (o constituciones) del sistema de salud tradicional de la India, el Ayurveda.

Sus cualidades son ligero, seco, duro, áspero, frío (características de final del otoño y principio del invierno). La clave de Vata es el movimiento y el cambio, podemos notar la piel más seca, digestiones irregulares y altibajos de energía, resultado de la vuelta de vacaciones. Todo esto nos deja agotados, agobiados y distraídos.

Todos tenemos algo de Vata en nuestra constitución y si es el elemento principal seremos delgados y altos, con ojos claros y piel seca. Personas enérgicas y creativas pero que se cansan con facilidad. Siempre con frío, mala circulación y digestión pesada. También propensas a la ansiedad y preocupación.


 Módulo 200 horas Ayurveda con Borja Sainz

Módulo 200 horas Ayurveda con Borja Sainz

Hay muchos test en Internet que nos ayudarán a descubrir nuestro dosha, aunque siempre es más preciso la visita con un especialista que lo determinará por el pulso. En la formación de profesores de yoga en Lighthouse hay un módulo dedicado al Ayurveda en el que estudiamos cómo aplicarlo a nuestra práctica de yoga, alimentación, rutinas, etc.

Pero aunque no conozcamos nuestro dosha, otoño aumenta Vata, así que si te sientes inestable, las preocupaciones no te dejan dormir o notas cambios en la digestión intenta incorporar algunos de estos consejos ayurvédicos para devolver la calma y estabilidad. Y disfruta de la sensación de estar cuidándote y dedicando un tiempo sólo para ti.

1. Comida caliente

Elige alimentos cocinados que son más fáciles de digerir y tómalos calientes. Esto favorecerá Agni, nuestro fuego interno que rige la digestión. Evita los batidos fríos, comida cruda, ensaladas, zumos y frutos secos. Piensa en “confort food” y prepara porridge, sopas, curries y guisos, utilizando especias y hierbas (ingredientes clave en el Ayurveda) como cardamomo, canela, jengibre, cúrcuma o hinojo.


 Porridge

Porridge

2. Antes de dormir

Tomar leche con miel antes de ir a la cama es perfecto para Vata, la proteína ayuda a preparar el cuerpo para dormir y podemos añadir algunas de las especias arriba mencionadas que son especialmente calmantes. (leche vegetal o animal, según preferencias).

3. Té Chai

La infusión con albahaca tulsi, es ideal para beber a lo largo del día (nos encanta el de Pukka). Si eres un café-lover prueba cambiar al té chai con leche y miel o sirope de ágave ya que estimula pero no es astringente ni amargo, sabores que agravan Vata. Importante: beber todo caliente o a temperatura ambiente. Evitar bebidas frías como la cerveza o agua con hielo que ralentizan la digestión.

4. Nutrición con grasas saludables

Como Vata se caracteriza por la sequedad intentaremos tomar alimentos que nos hidraten por dentro: aceite de coco, aguacate, lino y ghee son buenas opciones. Si no eres vegano, los lácteos son una gran opción. Si eres vegano, leche de coco.


Buffet de leche

5. Mantén el calor

Date baños de agua caliente con esencia de lavanda, viste varias capas de ropa, y, cuando salgas al exterior, hazlo siempre con una bufanda, ya que el cuello es uno de las zonas más vulnerables al frío. Aumenta la temperatura desde dentro tomando bebidas calientes.

6. Baja el ritmo

Es el momento de empezar una práctica de yoga más relajada. Cuando Vata está desequilibrado el cuerpo necesita moverse lentamente. Los cuerpos Vata son flexibles y suelen sufrir lesiones en las articulaciones así que evitaremos aquellos estilos que se basan en estiramientos prolongados. Practicaremos los que proporcionan fuerza y estabilidad siempre pendientes de no llegar a agotarnos ni estresarnos. (Recuerda que Vata pierde su energía rápido).

7. Meditación

Empieza una práctica de meditación. Vata suele ser distraído pero, si además está desequilibrado, el ruido mental puede ser inaguantable. Comienza 10 o 15 minutos por la mañana antes de empezar la jornada, nos ayudará sobretodo en épocas de mayor ansiedad o preocupación.


 Retiro de yoga en Villa Mandala, Finlandia

Retiro de yoga en Villa Mandala, Finlandia

8. ¡Masaje!

Usa aceites de masaje antes del baño. El aceite de sésamo es perfecto para Vata ya que tiene propiedades antiinflamatorias y penetra la piel mejor que otras hidratantes, lo que permite llegar a las articulaciones. Si puedes acudir a un masajista, ¡mucho mejor! En Lighthouse tenemos un espacio para masajes: Thai tradicional y de aceites así como ayurvédicos. Pregúntanos y pide cita en info@lighthouseyogas.com

9. Establece una rutina

Horarios de comida, sueño, redes sociales, etc así como un plan de yoga, nidra, meditación… ayudan a equilibrar Vata. Practicar Agni Sara cada mañana (te lo enseñamos correctamente en clase), o ciertas prácticas ayurvédicas como dinacharya o abhyanga ayudan a mantenernos relajados y estables.

No se trata de incorporar todos estos hábitos a la vez, puedes comenzar practicando el que más te guste o resulte fácil, e ir anotando los cambios. Aunque no tengas tiempo, verás como poco a poco aparece una tendencia a dedicar unos minutos a cuidarte, sin necesidad de obligarte, será tu cuerpo el que te pida repetir aquello que le sienta bien.

*Si estás interesado en Ayurveda, coméntanos para asistir a alguno de los talleres o formación 200h de profesores de yoga con Borja Sainz donde lo veremos más detenidamente.